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20060527

Exclusiva: Casimiro Huerta Valverde y el movimiento escolar


Mi viejo amigo, don Casimiro Huerta Valverde, despedido "como una rata" de Zona de Contacto el año pasado, se las ingenió para hacerme llegar un papel escrito a máquina con su visión del movimiento escolar. Exclusiva mundial.
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¡Por fin, pergenios retamboreados!
por Casimiro Huerta Valverde


Cuando pensé que estaba todo perdido, porque desde que me despidieron SIN AVISARME SIQUIERA del suplemento ése en el que publicaban estos escritos no tengo ni para comprar pan, pergenios retamboreados, me encuentro con la sorpresa de que los saquitos de brevitas están dejando la escoba en el país.
Jamás pensé que iba a decir esto, pero lo voy a decir no más, miércole.
LOS FELICITO, MOCOSOS TALES POR CUALES.
Por fin están moviendo el tambembe por algo más que el sexito o las droguitas o los jueguitos de videíto o los celularcitos. Por fin se dejaron de creer el cuento de que los viejos macucos del gobierno y de la oposición "están de su lado", "quieren lo mejor para ustedes". Por fin, jetones tales por cuales, se decidieron a hacer ALGO por la PÉSIMA e INMORAL educación que les dan, en vez de pasarse horas de horas asesinándose las neuronas en un carrete.
Tengo setenta y seis años y estoy demasiado viejo como para creer en cualquier ahueboldada. He visto demasiados jetones "idealistas" transformarse en unos CHANCHOS CULECOS o terminar con la cabeza como colador de tantas balas que les dispararon. Pero les voy a decir una cosa, molederas: yo no daba un peso por ustedes y ahora al menos estoy dispuesto a dar cinco pesos. Lo más probable es que se desinflen, que para variar, porque ustedes son TONTOS, los viejujos pillos les metan el DEDO EN EL HOCICO y les hagan creer que ganaron cuando en realidad perdieron. Pero al menos esta vez no están reclamando por burradas, y están dejando en claro que LA EDUCACIÓN EN CHILE ES UNA BUENA MIÉRCALE y que a todos los CHANCHOS millonarios que los gobiernan LES DA UNA REVERENDA RAYA la cuestión.
Ya estaba bueno ya que se dieran cuenta, jetones. Durante DÉCADAS estos viejos macucos han puesto a sus prístinos jovencitos hijos millonariecitos como la última chupá del mate. Todos estos descerebrados de oro y flacas pechugonas que salen en la tele y en la radio y en los diarios, y los invitan al carrete, a "disfrutar de la vida", y a no sé qué sarta de imbecilidades más. Claro, y ahí iban todos ustedes, jóvenes RETUTAS DE SUS TATAS, con la baba cayéndoseles del hocico, a carretear. Pero resultaba que esos jetulios retamboreados PODÍAN DARSE EL LUJO DE SER IMBÉCILES porque los millones de papi en el banco los iban a situar inmediatamente en la Universidad de Huachalomo, y a punta de cuatros pelados, esos desgraciados les iban a poner la pata encima. Y ustedes, como se quedaron trasnochando y "les dio lata estudiar", de maestros chasquillas se quedaron los ahueboldos, mientras el otro, QUE ERA IGUAL DE SACO DE BREVAS QUE USTEDES, terminaba de gerente, con el jeep 4x4 ENTERRADO EN EL CULECO.
Así funciona la cosa y GRACIAS A DIOS se han dado cuenta.
¿Les digo una cosa, pergenios retamboreados?
Dejen la SAMBA CANUTA. Que sea HISTÓRICA. Que los próximos gobiernos comandados por jetones apitutados privilegiados TIEMBLEN DE PÁNICO al recordar lo que hicieron... para que por lo menos les dé susto meterles el dedo en la boca. Porque de que se los van a hacer niños... se los van a hacer. Eso son ustedes, pobres y tristes aves: niños.
Una última cosa, mocosos. Está bien que se hayan dado cuenta de cómo funciona la lesera. Pero les queda lo más difícil. El sistema es el enemigo, es cierto, pero ustedes tienen un enemigo mayor. Agarren cualquier espejo y contémplenlo, BESTIAS. SON USTEDES MISMOS. Por más paros y burradas que hagan, por más "choris" que les parezcan a los medios de comunicación, A MÍ NO ME ENGAÑAN, SARTA DE FLOJOS DE PORQUERÍA. Ahora, jetones, todo está bien, porque esto que hacen sólo pueden lograrlo capeando. Pero el día de mañana, si ganan, pedazos de animales, VAN A TENER QUE TRABAJAR Y ESFORZARSE. Y eso a ustedes sí que les da alergia.
Espero tener que probarme pronto el piyama de palo, para no tener que ver como esta pequeña luz de esperanza, sicópatas drogadictos, se hace pebre en el mortero del sobajeo de lomo en que los viejos macucos son expertos y que ustedes ADORAN.
Como estoy cesante, no sé cuándo churra les volveré a escribir.
Adiós.

20051105

El fin de don Casimiro


Mi amigo don Casimiro Huerta Valverde, autor de la columna "Malditos jóvenes" de la Zona de Contacto de El Mercurio, me encarga comunicar a todos sus lectores que lo han echado. Lo han hecho, según él, de la manera más brutal y ordinaria: simplemente no lo publicaron más. Ni un mensaje, ni una advertencia. Un día miró el diario y simplemente no estaba.
"Se fueron a esa cuestión del interné", me dijo, "y nunca más supe de ellos".
"Típico de los jóvenes", agregó. "Son todos unos maricuecones, incapaces de hacer frente a la verdad. Pero yo sabía que iba a pasar esto. Fue mucho que durante dos años les dijera en sus caras de nalga que son unos privilegiados retamboreados, mientras los cabros chicos de las poblaciones tienen que prostituirse para comprar una marraqueta. Harto duró la cuestioncita. Al final, parece que los papis de los niños se enojaron (porque a ellos también los trataba de zoquetes retutas de sus tatas, y amenazaron con cancelar las suscripciones)".
Don Casimiro recibe una jubilación de $80 mil por sus cincuenta años en los Ferrocarriles del Estado. La plata que le pagaban en Zona de Contacto era poca, pero por lo menos doblaba sus ingresos.
"Me da lo mismo", me dijo. "Ya estoy muy viejo. No me pudieron matar con argumentos; probablemente me van a matar de hambre. Jóvenes de porquería".
Como primicia, aquí está la última columna de Don Casimiro: aquella que "el editor jovencito" recibió y nunca publicó.

Don Casimiro:
Leo su columna todas las semanas y con algunas cosas que plantea estoy de acuerdo, pero no con otras, como cuando trata mal a los padres de los niños. Yo quiero decirle que me preocupo de mis lolos, y mucho: ellos tienen un excelente grupo de amigos, un grupo de muchachas y muchachos del colegio, de primer nivel, que jamás haría las barbaridades que usted describe. Pongo mis manos al fuego por ellos.
Una mamá.

Mire, señora, no quiero ser irrespetuoso, pero mírese las manos y VÁYASE CORRIENDO A LA POSTA, para que le curen las quemaduras HORRIBLES que tiene. Si no se ha dado cuenta hasta ahora, yo creo que es porque los “angelitos” que usted tanto defiende, simplemente le echan DROGA al tecito que se toma con sus amigas, otra sarta de viejas que NO CACHA NI UNA de lo que pasa.
Así son los jóvenes privilegiaditos chilenos, señora: puras risitas, puras caritas de angelitos, pero la verdad es que la gran mayoría de ellos, mientras los jetones de los padres están en BABIA, salen a hacer puras barrabasadas.
Y no hablo de DROGARSE COMO MONO o tener SEXITO COMO CONEJOS. No señora, esas son batallas perdidas ya: prepárese para ser abuela pronto, y para que los infelices de los padres de esa criatura mezclen la MAMADERA con la MARIHUANA. De lo que hablo es de que los muy desgenerados, pese a que usted y el jetón de su marido SE HAN SACADO LA CONTUMELIA para poner a los “lolos” en el colegio privilegiadito, ellos han tirado AL WATER las oportunidades. En todos estos años de “carrete”, no han aprendido NI LA TABLA DEL UNO, señora.
Le recomiento seriamente, señora, HACERSE LA JETONA hasta el fin de sus días. Se lo recomiendo porque en el fondo, que estos granujas estudien o no da lo mismo: lo único que cuenta aquí es el colegio privilegiadito “de primer nivel”, porque después los compañeritos “de primer nivel” se van a dar trabajo entre ellos no más, y al pobre y triste jetón pobre que viene de un liceo, aunque les de MIL patadas en el tambembe en lo que se refiere a inteligencia, lo van a dejar de junior.
Viva Chile miércole. ¡Qué país más justo, solidario y democrático! ¿verdad?

20050902

La tragedia en Nueva Orleans

¿Se saldrá con la suya Bush esta vez?

Quienes le escriben los discursos al presidente Bush están muy cansados o tienen muy poco trabajo. "Vamos a ir a los lugares que están débiles y los haremos más fuertes" (estoy citando de memoria). "Saldremos más fuertes de ésta".
El spinning del gobierno federal se está centrando en dos puntos:
1. Nadie podía prever que el huracán venía tan fuerte (mentira, lo previeron para Andrew en Miami hace años).
2. Estamos haciendo bien el trabajo de proveer de asistencia a las miles de víctimas.
Lo primero podría pasar. La administración Bush ha hecho comulgar al respetable ruedas de carreta aún más grandes ("hay armas de destrucción masiva en Irak")
Lo segundo es francamente un chiste: el jefe de la FEMA, la ONEMI estadounidense, ha insistido en culpar de su destino a aquellos que "eligieron" quedarse en la ciudad. Como si hubieran tenido alguna alternativa. Inundación en Peñalolén, los que no sean capaces de caminar hasta Renca son culpables, les pasó por giles.
Pero Bush se va a salir con la suya. no le va a pasar nada. Hace años que los votantes ya no viven en las ciudades, sobre todo en las pobres. Se fueron a las comunidades suburbanas donde los nuevos conservadores se han hecho fuertes.

Hace unos días tuvimos nuestra propia inundación -de nuevo- en Santiago. Pero nosotros estamos acostumbrados a ella. Se cae una mediagua. Bah, ¿otra más? Santiago va a tener inundaciones siempre no por culpa de la naturaleza, sino porque prepararlo debidamente para hacerles frente es "muy caro": habría que hacer una red de colectores de agua tan grande como el metro. Nadie estaría interesado en consecionarlas. ¡O no? Podrían poner peajes a los guarenes del Canal San Carlos, que ya está hecho, para que el resto salga a cuenta. "No, Quintanilla, es muy caro eso oye, son como tres días al año, que se aguanten los giles, total en el verano andan reclamando que hace mucho calor".

20050530

Don Casimiro finalmente tiene novela

Como algunos elegidos entre ustedes saben, don Casimiro Huerta Valverde, el viejo que odia a los jóvenes y que escribe una columna en la Zona de Contacto, tiene por fin una novela. En ella, "Don Casimiro va a un carrete", el veterano emprende un viaje terminático (no va a ser iniciático; el caballero tiene 75 años) por el circuito de fiestas electrónicas chileno en busca de su nieta, una perdida adolescente que es dejota, go go dancer y en los ratos libres traficante de éxtasis. La novela será publicada próximamente por una editorial amiga (veremos qué tan amiga).
Por mientras, ahí está el prólogo del libro. Ya avisaré cuándo va a ser publicado:

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Prólogo





Mucho se habla siempre de que la juventud es el divino tesoro, el mejor periodo de la vida. También se dice que los jóvenes son los grandes postergados, que nadie les lleva el apunte ni por si acaso. Yo sostengo que estas no son más que PATRAÑAS. Estupideces que los decadentes y drogadictos jóvenes chilenos han instalado en el debate público para, como dicen ellos, en ese lenguaje tan ZOPENCO que tienen, “engrupir”. Así estos PERGENIOS CARAS DE NALGA han logrado extender la “juventud” casi hasta los cuarenta años. ¿Postergados? JA JA. HACEN LO QUE CHURRA QUIEREN. A continuación un ejemplo:
A un imbécil retamboreado la polola lo patea. Acto seguido, luego de tragarse los mocos porque no se los sabe sonar, el muy asqueroso toma el gigantesco jeep que papito le regaló porque sacó doscientos puntos en la PSU y lo aceptaron en la Universidad del Huachalomo, y se larga por la autopista tomando vodka y aspirando cocaína para que se le pase “la penita”. A cuatrocientos por hora, mata a alguien. “Ay, discúlpenlo, es que es joven”. “No sabía lo que hacía”. “Le falta experiencia”. El pergenio CHURRA DE SU MADRE, privilegiado retuta de su tata, no pasa ni cinco minutos en la comisaría y llega el papito, con el compadre general de Carabineros, a buscarlo. Enojado, le pega un coscacho. “No lo vuelvas a hacer”. Y sería todo el “gran” castigo que el padre del año le propina a su hijo ASESINO. Al día siguiente, el JETÓN despierta en su camita sin acordarse de nada de lo que ha pasado. Todo está en paz y quietud, salvo la resaca, la acidez en la garganta y las ganas de seguir vomitando en la taza del baño. Son las tres de la tarde, pero “el niño estaba cansado”, así que sus buenos para nada padres lo dejan dormir hasta LA HORA DE LA ÑAUCA. Llega la nanita peruana con un pan con palta y lo despierta. EL OLOR A PEDO Y SOBACO Y TRAGO ES INSOPORTABLE en esa pieza, pero a la pobre mujer no le queda otra que servir al minipatrón de latifundio, con la mejor sonrisa que tenga en la boca. Suena el teléfono. Es la jetona de la ex pololita. “Ay, ¿sabes qué? Mejor volvamos a pololear”.
Si les suena conocida esta historia, SABANDIJAS, es porque ha pasado muchas veces. ¿Ya se están riendo los muy INMORALES? ¡Qué chistoso matar jetones con menos privilegios que ustedes! ¡Qué cómico tener SIERVOS DE LA GLEBA EN LA CASA, a vuestra entera disposición, 24 horas al día! Y todo esto sin tener que trabajarle UN PESO A NADIE, porque la billetera de papito está ahí, siempre lista.
Me presento, GUAILONES, para quienes no me conozcan. Soy Casimiro Huerta Valverde. Trabajé durante cincuenta años en los gloriosos Ferrocarriles del Estado, de los cuales jubilé, hace ya algo más de una década, con una pensión ratona que no me alcanza ni para una bolsa de té. Pero en vez de ir a tirar migas de pan a las palomas en la Plaza de Armas, como a ustedes les gustaría, desgraciados, me dediqué a intentar enmendar los rumbos de la decadente juventud chilena en una columna que escribía en un diario de la capital. Sí, cretinos sinvergüenzas. La columna, que se llamaba “Malditos Jóvenes”, me hizo ganar casi nada de plata, muchos enemigos, cartas de odio, y hasta una paliza que me propinó una pandilla de "valientes" pailones que, luego de dejar mis viejos huesos para la historia junto a un grifo en un barrio del poniente de Santiago, se subió a su jeep último modelo, todos ellos muertos de la risa, y las emplumó para su emperifollado Barrio Alto, a ponerse a salvo, bajo las faldas de sus nanitas y sus mamitas.
Desde luego, todo esto ocurrió porque la “valiente” juventud chilena alegaba por el mal trato que le propinaba yo, un pobre y triste viejo con placa y que no se ducha porque si no se resfría, y que por eso anda con olor a sobaco la mayor parte del día. Los niñitos se quejaban porque los trataba de drogadictos. Las niñitas, porque las calificaba de ninfómanas. Los papacitos, porque les decía EN SUS CARAS DE PERINEO, que eran unos FLOJOS DE LA CONTUMELIA, que nunca se han preocupado de sus hijos, y por eso tenemos el desastre actual: el país se va a ir a la misma CHUÑA porque la generación de recambio resultó ser una buena BOSTA.
Harto duré, en el nombre de la libertad de expresión, hasta que no me aguantaron más y un editor jovencito y taquillero un día simplemente no me publicó más. Ni siquiera se atrevió a llamarme por teléfono para echarme, el muy maricueca. Dijo que me envió un meil, o como sea que se llamen esas cuestiones de la computación, pero yo no tengo computador en la casa NI PIENSO TENER. Yo no soy como ustedes, desgenerados, que hacen al papito gastar lo que no tiene en esas burradas y después se dedican a puro mirar monas piluchas en la pantalla, y a conectarse con otros sicópatas iguales a ustedes para ponerse de acuerdo y a la noche salir a hacer barrabasadas.
Pero como el noventa y nueve por ciento de la juventud chilena no lee ni la palabra “poto” escrita en la pared del baño, supongo que soy desconocido para la mayoría de los mequetrefes jovencitos que podrían leer este libro que es la primera parte de mis memorias, y que explica algunas de las cosas que me han pasado como para formularme la impresión que tengo de la juventud actual. Los señores de esta editorial que me contactaron querían hacer un libro grande, que explicara muchas cosas de mi vida. Yo les dije: amables señores, los jóvenes chilenos son una sarta de IGNORANTES RETAMBOREADOS, que con suerte lee el “Condorito”, y ni nos pongamos a preguntar si entienden los chistes, así que hagamos una cosa chica y con letra grande. Total, en la página cincuenta ya se van a andar quejando de que no entienden ni jota, y se van a poner a llamar por teléfono celular a ese narcotraficante tan simpático que les consigue drogas para amenizar el “carrete”.
Yo no sé si este libro se va a leer o no. Si no, ME IMPORTA UN REVERENDO PUCHO. Soy lo suficientemente viejo como para no andar buscando la aprobación de unos PAPANATAS.
Sé qué me odian, pergenios. Ustedes tampoco me caen bien a mí. Pero resulta que de alguna manera el país tiene que funcionar, a pesar de que ustedes sean la generación –o más bien DESGENERACIÓN-- de recambio. Por eso, para no sentir que durante cincuenta años transporté EN VANO en los trenes a los jetones que los terminaron engendrando a ustedes, voy a hacer este último esfuerzo. Si alguno de ustedes, BESTIAS, lee este pequeño libro, fantástico. Si alguno de ustedes, DELINCUENTES, llega a cambiar, hago una fiesta. Pero sé que eso no va a ocurrir. Escribo y publico esto, entonces, por mis bisnietos, ya que mis nietos se han dedicado, principalmente, a la NINFOMANÍA y a TENER SEXO COMO CONEJOS. Quizás esos cabros chicos que yo jamás conoceré, arreglen LA CASA DE HUIFAS en que ustedes tienen convertido este país. Pero antes, alguien tiene que contar las cosas como son. Llamar al pan pan y al vino vino. Decir la verdad.

Casimiro Hipólito del Carmen Huerta Valverde
Carnet de empleado de los FF.CC. del E., no 458.
El Tabo, V Región. Enero de 2005.