20071102

Pelemos al Senado


Algunas iniciativas que figuran en el servicio de noticias del Senado y que me llaman la atención:



Ejecutivo presentó indicación para destrabar el proyecto que sanciona el uso ilegal de tragamonedas. El Vicepresidente del Senado, Carlos Ominami, uno de los autores de la iniciativa valoró la propuesta argumentando que ésta permitirá llenar el vacío legal que permite la operación de estas máquinas.

Propongo una zona libre de restricciones para las máquinas tragamonedas en el desierto de Atacama. Así hacemos nuestra propia aunque modesta versión de Las Vegas.



Proyecto que prohíbe el uso del people meter on line pasó a segundo trámite La Sala había respaldado sólo la idea de legislar de la iniciativa originada en una moción del senador Jaime Orpis, pero como venció el plazo que tenía para presentar indicaciones quedó automáticamente aprobada en particular.

Por Dios, ahora va a ser la clase política la que nos va a salvar de la farandulización de la TV. Si creen que la tele es mala por la manera en que se mide, estoy preocupado. Esto es como decir que la responsabilidad de una persona está definida por la manera en que es la pareja de esa persona: ok, influye, pero cada uno se busca la pareja que merece.



Funcionarios diplomáticos no podrán eximirse de la revisión del SAG en sus equipajes Senado aprobó por unanimidad el proyecto que mejora la efectividad de las sanciones aplicables a quienes infrinjan la normativa del Servicio Agrícola y Ganadero relativa a la revisión de los productos de origen vegetal o animal que ingresan al país, en los controles fronterizos.

-¡Señor embajador! Por favor... tengo que revisar el mono que lleva dentro de la valija diplomática.



Senado rebaja de 40 a 20 veces el monto de la multas por reincidencia en el no pago del tag Respaldó unánime tuvo la iniciativa que establece una nueva regulación de las multas por no pago de tarifas en vías concesionadas y que modifica el actual sistema de indemnizaciones compensatorias.

¡Devuelvan la Kennedy! La incorporación de la Kennedy a la Costanera Norte y el tag bajo la Pérez Zujovic es una de las frescuras más grandes de todos los tiempos. ¿Por qué no los multamos a ellos? Oh... ¡porque fue el propio Congreso el que les permitió cobrar por infraestructura que YA existía!



Anticipan polémico debate de Ley de Cuotas que favorece la participación de mujeres en política Mientras el senador Andrés Chadwick cree que no es necesario legislar sobre la materia, el senador Carlos Bianchi apunta a abrir la ley a otros sectores y el senador Jaime Naranjo la respalda totalmente.

¿No que hay un sistema vigente que se llama ELECCIONES DEMOCRÁTICAS? Hasta donde sé, hombres y mujeres mayores de edad pueden ser candidatos.


Prestuplienie i Nakazanie


Voy a intentar llevar de aquí en adelante un diario de mi lectura de "Crimen y Castigo" ("Prestuplienie i Nakazanie" en ruso), la clásica novela del gran Fiodor Dostoievski. No se puede decir mucho en términos de opinión. Es, probablemente, junto al Quijote, la mejor novela de la historia. Es la primera vez que la leo. Voy en el capítulo tres.
Informe hasta el momento:
Al principio esto parece una suerte de Corín Tellado para depresivos. Raskolnikov, el estudiante hasta el cogote de deudas que ha dejado Derecho sin contarle nada a su familia provinciana, no es un tipo simpático. ¿Cuál es su problema? ¿Por qué tiene la cabeza llena de basura? Dostoievski conjura luego el peligro. Presenta de inmediato un personaje más insoportable que el estudiante: la vieja usurera. Hay un diálogo maravilloso en el que la vieja le recorta aún más la miserable suma que le entrega a cambio de un reloj, en virtud de intereses de préstamos pasados y presentes. Dostoievski da entonces una tremenda muestra de su maestría literaria: sin decir exactamente lo que R. piensa, hace que R. le pregunte a la vieja si vive sola. Es un diálogo extraño, fuera de foco, pero el primer indicio de lo que se viene.
Luego R. va a un bar. Yo no sé si es la primera vez que se describe tan bien la moralidad de un bar. Es un sitio de perdedores. Huele a perdedores y a trago. Hay risas idiotas y mucho olor, digamos, a sobaco. Y ahí R., con unos pocos kopecks en el bolsillo, conoce a alguien que está peor que él. Marmaladov: un alcohólico de fusta, que ha tocado fondo y con ese porrazo no sólo él, sino toda su familia, incluso su hija Sonia que se tiene que prostituir para ganarse la vida. Dostoievsky hace a Marmaladov contar su historia borracho; mientras más patética, más se ríen los borrachos del Tugurio. Raskolnikov finalmente confirma que todo es cierto: va a dejar al bulto de Marmaladov a su "casa" y conoce toda la miseria. Marmaladov ya no vive en sí mismo: la muerte sería mejor para él, pero es muy cobarde como para propinársela.
De vuelta en su cuartucho, Raskolnikov, recibe una carta de su mamá: hay una luz de esperanza porque su hermana ha conseguido novio, un tipo de unos cuarenta años, aburrido pero de buen pasar. La señora le anuncia que dentro de poco estarán todos en San Petesburgo. Raskolnikov se friquea: ¿cómo va a seguir fingiendo frente al nuevo cuñado? ¿que va a decir su mamá y su hermana, que se han sacado la cresta por él, cuando vean el estado en que está?

20071029

La Gabi


29 de Octubre de 2007


Los cachureos de la Mistral


por Antonio Gil


"No quiero ir a Chile porque allí me llamarán la Gaby y me tomarán para el fideo", decía Gabriela Mistral desde sus innumerables exilios voluntarios por el mundo. Pues volvió, fugazmente tras el Nóbel, a recibir las ovaciones bobas y pueblerinas de ese Chile ceniciento de entonces, luego regresó su cadáver devorado por el cáncer de páncreas. Estuvimos en la Catedral de Santiago haciendo la larga fila para verla. Es uno de nuestros primeros recuerdos de la infancia, junto con el Sputnik surcando la noche de Chile.

Y ahora sigue volviendo la Mistral a pedazos, en cajas que contienen buena parte de su obra inédita. ¿Para qué? ¿Para que la lea quién? Más allá de sus Piececitos de niño nadie lee nada de esta gran creadora de lenguaje, relegada al comidillo provinciano de esta fértil provincia en homofobias cerriles y descalificaciones escalofriantes.

¿Era o no era lesbiana? Ésa parece ser la gran pregunta de un país a una de sus máximas creadoras desconocidas. Que si Yin yin, el joven suicida, era su hijo o su sobrino o su amante. Que si hacía esto o aquello con su secretaria Doris Dana. Somos, francamente una sociedad de pavor. Y la Mistral viviendo entre nosotros habría sido como un roble plantado en un macetero. Menos mal que voló lejos, a otras latitudes.

Al vernos afanados como ropavejeros en sus documentos y apuntes, acopiados en Washington, la mujer sonreiría. "Sonreír muchas veces no es una expresión de felicidad sino una manera de llorar con bondad", solía decir. Que se queden las cajas y los manuscritos en Estados Unidos. Ahí cuando menos no se los comerán los ratones. ¿Para qué queremos más de algo que a nadie le interesa ni le ha interesado nunca? Dejemos de lado de una bendita vez la hipocresía y el arribismo cultural, tan concertacionista, y reconozcamos que salvo la que aparece en los billetes de cinco mil, nos importa un carajo la Mistral. Que no sabemos ni queremos saber nada de ella ni de su obra.

Basta de mentiras para llenar las páginas de cultura de los diarios. Chile odió siempre a Gabriela y ella nos respondió con un desdén mayúsculo. Un desprecio nunca camuflado. Que levante la mano quien haya leído Lagar o Tala. Que dé un paso al frente quienes conozcan su carta a los jóvenes de América. Basta de pamplinas. Y sus textos conocidos, sus poemitas colegiales, nos llenan de vergüenza, porque no comprendemos ni reconocemos tampoco en ellos la profunda crítica que hacía a una sociedad ferozmente injusta como ésta.

Piececitos de niño, azulosos de frío, ¿cómo os ven y no os cubren, Dios mío? Ahora nos ha venido la fiebre mistraliana, de cara a los gringos que, para variar, tienen su tesoro. Que se lo queden ellos. Lo cuidarán mejor y no quedarán por ahí arrumbados como cachivaches. Ya tienen todos los manuscritos de Enrique Lihn, bien archivados en bibliotecas espectaculares, con control de humedad, de temperatura, de plagas de carcoma y de hongos. Lo de Huidobro también estaría mejor allá que convertido en fetiche de nietecitos y familiares inoperantes. Pese a que su cuerpo está enterrado en Montegrande, la Mistral jamás regresó en realidad a Chile. Nunca quisimos a esa mujer hombruna, nunca la entendimos y no será ésta la ocasión de hacerlo. Dejemos de lado las patrañas y averigüemos si a la señora le gustaban o no las tortillas de rescoldo. Sabiendo eso nos podemos dar por bien pagados. Y nos ahorramos de pasada, una torre de cajas inútiles que hoy simulamos esperar con ansias. Y resumamos, con o sin ministra de Cultura: somos, en buen chileno, una cagada de pueblo.


Antonio Gil es escritor y periodista

20071025

Periodistaaas de televisioooon... salven la viiiida, de la humanidaaad

Me hago eco de "Pobrecito Mortal", el viejo tema del gran Florcita Motuda para anunciar que a partir del lunes 5 de noviembre comienza en Via X un programa que se llama Periodistas, Información en Acción... en el cual participaré como jurado. La idea es evaluar el trabajo de una serie de periodistas que presentan una nota que les han pauteado en la mañana. La idea es que lo hagan con creatividad. Es a las 11, de lunes a viernes. Comparto funciones con Raquel Telias y conduce Verónica Calabi, que en esta entrevista que le hicieron en La Nación explica el programa mucho mejor de lo que yo soy capaz.

20071022

Un poco más de Bernardo

El sábado 27 de octubre estaré en la Feria del Libro de Santiago en un coloquio sobre Bernardo O'Higgins junto a Ricardo Larraín, el director de "O'Higgins: vivir para merecer su nombre", la película sobre Bernardo de Canal 13. Es a las 18:30 en la sala Camilo Mori. Para los fans, dispongo de algunas entradas liberadas para ese día/hora en la Escuela de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado. Pedirlas por mail por favor.

En La Nación del sábado pasado, Ángel Carcavilla habla del libro. En Elclarin.cl, Carlos Monge, que tiene una bio sobre Carrera, le contesta.

En El Sábado de El Mercurio del sábado 13, Rodrigo Pinto también comentó el libro.

Aquí hay unos links pdf a las presentaciones que hicieron cuando lancé el libro en septiembre. Corresponden a la historiadora Trinidad Zaldívar y al crítico y novelista Álvaro Bisama.