20060115

Madam President

Bien, no sé cómo empezar esto. Esa es la verdad. Emocionado no estoy. Contento, tampoco. Tengo una satisfacción lejana, como un mosquito de la juventud que viene, jode en la oreja un rato, y se va.
Pero bueno. Objetividad por delante, aunque no exista.
1. Primero, una huevada: decir PresidentE Bachelet no es un error. "Presidente" tiene la doble cualidad gramatical de ser un adjetivo (en cuyo caso siempre es "presidente", pues es quien ejerce la acción de presidir) y un sustantivo (en cuyo caso sí tiene ambas declinaciones, femenina y masculina). Como sea, yo prefiero decirle PresidentE porque prefiero que ejerza el cargo a que anda cachiporreándose con que es mujer.
2. Vamos a Alfredo's Late Night Toying With Excel, un clásico de las elecciones. La idea aquí es mirar el vaso medio vacío. Creo que es la única manera de ver los datos fuera de la enceguecedora luz de la pasión.
Un muy buen amigo cuyas capacidades matemáticas son años-luz mejores que las mías (bueno, no es tan difícil), se ha espantado (no es chilenos) al ver que nunca se consideran, para los cálculos políticos, las cifras totales de votación. Solo se juega con los porcentajes de los "votos válidamente emitidos". Yo estuve jugando con los números esta noche y descubrí lo siguiente (considerando siempre el total de votos, y no solo los "válidamente emitidos"):
a) De todas las personas inscritas en el padrón electoral, aproximadamente el 12,5 por ciento no votó ni por Piñera ni por Bachelet. No me refiero a los "jóvenes que no están ni ahí y no se inscriben". Me refiero a inscritos que, en su inmensa mayoría, no fueron a votar. Lo pongo de otra forma: un millón de personas, que alguna vez se preocupó de ir a inscribirse en el Registro Electoral, no votó. Ni ahora ni en la primera vuelta. ¿Qué significa esto? Tal vez nada: no representan una fuerza de alternativa a las dos coaliciones, no hay una "propuesta" en ellos... a menos que sean Pinochetistas (vaya, ahí estaban), o desencantados muy desencantados de la Concertación (vaya que son hartos). Aunque todo esto es mera especulación, es un detalle a tomar en cuenta.
b) Con los "rebeldes" (3,5 por ciento de nulos y blancos, más o menos) Bachelet saca el 51 % en vez del 53, y Piñera baja de 46 % a 44 %. Son dos puntos apenas, cierto, pero por favor rebobinar, esta segunda vuelta iba a ser tan "a muerte", que había que hacer proselitismo incluso en el extraño mundo de los nulos y los blancos.
c) Desde cualquier punto de vista, Bachelet trapeó con su rival. Fíjense en esto: Bachelet obtuvo 172 mil votos MÁS que la votación combinada de ella y de Hirsch en diciembre. Piñera, por su parte, sacó 125 mil votos MENOS que la votación que tuvo junto a Lavín en la primera vuelta. ¿De dónde sacó esa cantidad Bachelet? Son casi dos puntos y medio del total.
Mi teoría es que esos votos vinieron de Lavín. No se me ocurre otra. Los números no son exactos, pero andan cerca. Además, hubo como 60 mil nulos y blancos MENOS que en la primera vuelta, y como 33 mil personas que no votaron en esa ocasión y sí en ésta. No digo que todos esos 125 mil ex Lavines pasaron a Bachelet, pero sin duda una cantidad importante de lavinistas, en vez de marcar nulo o blanco, o de no ir a votar, sí voto por Bachelet.
Estas cifras creo que también destruyen la idea del Lavín popular fuerte, imbatible, ese voto del mundo pobre que era solo de Lavín y no se endosaba a nadie más. Bueno, en realidad sí existe, pero creo que en esas magnitudes: no alcanzó a ser dos puntos del total de votos.
d) Buena noticia para las megacoaliciones, mala noticia para cualquier movimiento alternativo al sistema. Hirsch, el "rebelde" que ha llegado más lejos, llamó a votar nulo: los votos nulos -y los blancos- disminuyeron casi en un punto. Para alguien que obtuvo cinco puntos en la primera vuelta, esa cifra sí es significativa.
Ahora las subjetividades:
e) La Alianza: El discurso de Piñera fue tan largo y cara de raja que por momentos parecía que había ganado. No me cabe en la cabeza que volviera a lo de la "nueva" alianza. ¡Y más encima decir que había nacido esta noche! Si yo fuera de derecha, estaría muy enojado. Lo único nuevo que ocurrió esta noche es la patada en la raja monumental que le va a dar la UDI... y ni siquiera eso es nuevo.
El proyecto de "nueva" alianza de Piñera era, al principio, la decé cabreada de los socialistas y RN. Después del 11 de diciembre tuvo obligadamente que darle el beso en la boca a la UDI. Intentó atraer decés, pero o tenían mal aliento o la rueda de carreta era muy grande para ellos (Ascanio Cavallo lo dijo con la maestría habitual y más elegancia que yo en su columna de La Tercera). ¿Y qué es la Alianza ahora? El pacto electoral se acabó y la verdad es que nadie tiene idea.
Después dijo que ahora sí se iban a unir. Claro... en la derrota, seguro. Con lo solidarios que son.
Y después entró con lo del intervencionismo del gobierno en el final de la campaña, que sí tiene algo de sensatez. Más adelante voy a esto.
La derecha está llena de gente inteligente. Pueden hacer piñatas con gente educada en Harvard, Chicago o el MIT. Y sin embargo no han logrado, por más expertos en liderazgo que sean, sacudirse de sus emociones, que son las que terminan llevándolos al despeñadero.
f) Es tarde, por la cresta y tengo sueño.
g) La Concertación: Bueno, basta de alabarla, que siguen siendo gobierno y lo que corresponde ahora es hincharlos. ¿Por qué mierda Lagos tutea a Bachelet por teléfono? Debería tener más respeto. Además... ¿qué fue eso? ¿Una teleserie? Qué maestros de las comunicaciones son, y por lo tanto, qué malvados. La llamada del presidente en ejercicio a la presidente electa es una de las movidas más maestras que se les haya ocurrido, un hito parecido a los primeros "State of the Union" de Lagos en 200o y 2001. Bachelet en plano medio hablaba, Lagos en plano americano contestaba, y todo el país podía ser voyerista. Pero Lagos la tuteaba y la presidente lo trataba de usted. No me gustó. Ahora son iguales.
Me gustó el discurso de Bachelet. Desde el debate que se puso las pilas, o quizás en el debate la vimos por primera vez como estadista. Al menos... ¡por fin! hubo ideas en los discursos. Pocas pero hubo. Lo de reformar la previsión es una revolución tremenda, pero no es la única, ni la más importante. Eché de menos que se refiriera con más pasión a lo único que cualquier gobierno debe tener como obsesión absoluta hoy: la educación. Unas palabras para la galucha al respecto y listo. No basta con eso. En educación se requiere ser una especie de UP: un gobierno de deschavetados que lleven el asunto al extremo. Tienen consenso nacional, tienen recursos como nunca antes... ¿qué chucha están esperando?
Unas últimas palabras sobre la intervención electoral del gobierno. Es cierto, la hubo. No me gusta, y es un síntoma de lo cara de raja que se es cuando uno se siente winner. Cuidado. No era necesaria. Piñera perdió solito casi dos puntos que eran de Lavín, y los Juntos Podemos Más se fueron en masa a Bachelet sí o sí (¿o no?). Van a salir indemnes de ésta (restarle legitimidad al triunfo de Bachelet por esto es una tontería), pero es un camino del que no se sale, y que cada vez es más grande y más cerdo.
OK. Es tarde y me voy a dormir. Discutamos en los comentarios. Gracias por leer y buenas noches a la presidente. Ya era hora. Las mujeres tienen que esforzarse el doble para todo, y no es hueveo. Si hay algo que cambiar en este país, es la cultura, y la cultura macha al peo en la que vivimos desde tiempos inmemoriales nos ha hecho más mal que bien.
Por donde uno lo mire, la votación de Bachelet fue tremenda. Son siete puntos de ventaja mirando el vaso medio lleno o medio vacío. Nada más que decir. "El pueblo ha hablado".

5 comentarios:

pizarroski dijo...

Lo que más me gusta de q Michelle sea presidente (a) es que por fin se va a acabar ese discurso de que Chile es un país conservador. Elegimos a una mujer, divorciada, con hijos de dos hombres, y que además es atea. Sí, atea, y no humanista cristiana. Así que por favor cortémosla con que Chile es conservador. Conservador es El mercurio, Mega y La segunda pero el pueblo -así llamamos los hijos de upelientos a la gente- hace rato que dejó de serlo. Gracias a Dios, que me da la impresión, también debe ser mujer.

Sebastián dijo...

Sobre los trasvasijes de votos, hay ciertos estudios en torno a la elección del 99-2000 que demuestran que el trasvasije no es tal. El análisis más fácil dice que Lagos ganó por los votos de la Gladys (porque lo más sencillo es decir: 47% + 3% = 50%) y no es totalmente así. Las alzas de Lagos y Lavín en la segunda vuelta, porque la hubo en ambos, se explica sobre todo porque votó mucha más gente. Se supone que cerca de un 70% de los votantes de Gladys votó por Lagos, y eso que el escenario era de un empate en primera vuelta y se veía peleado para la segunda, cosa que ahora no ocurrió.
Por eso, suponer un trasvasije total de votos de Hirsch a Bachelet es un error, así como suponer que lo que le faltó a Piñera para alcanzar la suma de votos de él y Lavín son votos de Lavín (que, por lo demás, haber captado eventualmente un 20% de su 22% de votos no es nada de malo). Eso requiere de un estudio más serio que empieza ahora.
Son muchos los votos dinámicos, incluso algunos se mueven entre Piñera y Bachelet entre una vuelta y otra. En conclusión, no es llegar y sumar.

Sobre el intervencionismo, yo creo que no es para tanto. Son meros pronunciamientos a favor de alguien que vienen de personas del mismo color, que además están en el gobierno, pero que no por eso se les puede pedir neutralidad. Por su color fueron elegidos, a eso tienen que responder también. Además, creo que el término es demasiado power (intervencionismo) como para usarlo así como así, por cualquier cosa. Estamos demasiado quisquillosos, hay que considerar también que aquí no hay uso ni de tiempos ni de recursos fiscales.

Que sigan tus análisis, tal vez ahora más centrados en cualquier cosa. Total, estas elecciones ya llegaron a su fin. Saludos,

Sebastián

Mitch Gómez dijo...

Sobre el trasvasije: comprendí que Piñera perdería cuando supe que mi mujer, su hermano y su mamá votarían por Bachelet. Es gente que ha votado siempre derecha, totalmente alineados con Lavín, que votó Lavín en primera, pero que simplemente odia a Piñera. Yo que apoyé feliz a Piñera, porque siendo de "liberal de derecha" me pareció genial fundar una derecha no-UDI, no podía entender. Pero así es. Piñera podía tener poco voto de rechazo en la izquierda (comparado con Lavín) pero tiene un alto voto de rechazo en la derecha Lavinista. ¿Por qué esa gente no votó nulo? Creo que sienten que es perder el voto y creo que, tal vez querían castigar "aún más" a Piñera. La derecha es indisciplinada y personalista, ya se sabe.

boris dijo...

Cuando estuve en la concentración de la Michelle, por la cantidad de gente me di cuenta que ganariamos, el triunfo me dejo FELIZ, una alegría de esas del interior, porque este es el Chile que me gusta y que la mayoría de Chile también lo quiere, aporto un dato a los analisis pos elección, es interesante ver el las edades de los electores, esta en la pagina del servicio elctoral:
http://www.servel.cl/servel/Controls/Neochannels/Neo_CH5/Images/etareos_porc_region.txt

la mayoría, el 14,09% de los 8.220.897 de electores tiene entre 40-44 años

Yo mismo dijo...

Gracias por tu comentario, Boris. A mí me parece que es bastante normal ese rango de edad, comparado con lo que se conoce como "democracias occidentales". Creo que el tema a futuro es el siguiente: si la población total del país es como 16 millones, y de esa cantidad hay ocho millones de inscritos; y si los menores de 15 años (lamentablemente el censo 2002 no discriminó con menores de 18, que son los que no votan) son el 25 por ciento de los 16 millones, quiere decir que hay otro 25 por ciento (4 millones, aprox), que está en edad de inscribirse, pero no se ha inscrito.
Creo que un tema para Bachelet es que la inscripción sea automática y no obligatoria, pero eso tiene que ir en paralelo con una modernización del proceso electoral. Esto tiene un nombre muy sencillo: voto electrónico. Tu vas a votar y lo haces en una pantalla de computador, con un menú como el de los redbank). Eso es en apariencia más caro, y digo en apariencia, porque el nivel de eficacia del proceso subiría, y por lo tanto el costo. Además, lo más importante, elevaría el nivel de participación y daría más legitimidad a quienes sean electos.